
En este sentido, los científicos del CSIRO creen que gracias a los nuevos desarrollos en investigación, ahora es más fácil entender que una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas no saturadas (como el aceite de oliva o el aguacate), puede ser muy beneficiosa para la salud de las personas. No solo a corto plazo, con la pérdida de peso, sino también en un medio plazo.